Al respecto en los meses y días recientes hemos tenido buenas y malas noticias: en el pacífico las tortugas baula muestran un alarmante comportamiento de disminución de arribadas, lo que causa gran preocupación, mientras que en el atlánticose celebra una de las mayores arribadas de tortugas verdes documentadas.
Vale la pena investigar que tan bueno hemos hecho en un lugar y en que podemos estar fallando en el otro. Dentro de esa misma línea de pensamiento, de cómo hacer las cosas bien y con sostenibilidad, en Acoprot nos hemos abocado a analizar la situación de los Parques Nacionales y las Áreas de Conservación, las cuales se encuentran en muy precarias condiciones a pesar de ser las “joyas de la corona” y el mayor atractivo turístico del país.
Hace pocos meses, el Ministro de Turismo y el ICT tuvieron que intervenir de emergencia en el Parque Nacional Manuel Antonio, el más visitado por turistas internacionales que tenemos, lo que hemos aplaudido y agradecido como corresponde. Sin embargo tenemos que coincidir en que ante un tema de tanta importancia estratégica no es conveniente tener que salir solo cuando la emergencia está declarada. Lo lógico y sostenible es que el SINAC y el MINAE tengan y destinen los recursos necesarios para que nuestras Áreas de Conservación, estén verdaderamente protegidas.
Como todo, en los países en vías de desarrollo, el problema siempre es financiero, del Ministerio de Hacienda, que no tiene los recursos asignados para estos fines. En los años anteriores se ha procurado remediar este mal endémico con donaciones internacionales y nacionales, habiéndose logrado gran éxito en ello, pero este mecanismo tiene sus límites y no se puede abusar de la buena voluntad de los donantes. El país tiene que poner una adecuada contraparte.
Hace algunos años el ex Ministro de Recursos Naturales don René Castro propuso y logro que el valor de la entrada a los Parques Nacionales, de parte de los turistas nacionales e internacionales, se elevara y que el producto de ello se dedicara al cuido de los mismos. Son varios los millones de dólares que se han recaudado de parte del sector turismo pero, lamentablemente, por una interpretación errada de las autoridades del MINAE solo una proporción muy pequeña ha sido efectivamente invertida en los parques, lo que debe ser corregido.
Sin embargo, un análisis más profundo de la problemática, nos indica que aunque el 100% de los tributos que pagan los turistas se destine a este fin, aún así serían insuficientes para atender las necesidades de nuestras Áreas de Conservación que suman casi un 25 % del territorio nacional. Como agravante tenemos que varios de los Parques Nacionales aún tienen importantes porciones de terrenos en los que los procesos de expropiación y pago a los anteriores propietarios está aún sin financiamiento. Siendo Costa Rica un Estado de derecho no es posible mantener una situación así sin una solución definitiva.
Hay una propuesta muy interesante que se la escuchamos al mismo René Castro en una conferencia en el INCAE, que señala que siendo el sector energético el que en mayor medida, mucho más que el turismo, explota los recursos naturales del país, como el agua, la energía eólica , la geotérmica y la de derivados de la caña, lo más lógico sería que contribuya con un aporte calculado sobre la cantidad de energía extraída de esos recursos.
Por esta vía se podría obtener recursos mucho mas sustanciales y permanentes que permitirían terminar de pagar las expropiaciones que se deben y tener un Sistema Nacional de Áreas de Conservación, verdaderamente protegido y administrado con niveles de calidad y competitividad internacionales. |