¿Cómo pasar de la teoría a la práctica? ¿Será posible que nuestras experiencias representen un modelo de sostenibilidad? ¿Existirá ya ese modelo y lo estaremos desaprovechando por falta de sistematización teórico-práctica?
Con premisas como las anteriores, la Universidad Estatal a Distancia, UNED, desarrolla el Proyecto de Sistematización de Experiencias en Turismo Sostenible, en Guanacaste, bajo la coordinación de la licenciada Hazel Arias Mata, Encargada de la Cátedra de Gestión Turística Sostenible, parte de la carrera sobre ese tema que imparte la UNED.
Arias Mata explicó que la iniciativa comprende los proyectos de investigación que financia el Consejo Nacional de Rectores, CONARE y, que se vincula a otras acciones impulsadas dentro de un concepto de observatorio turístico para la zona.
El modelo de turismo sostenible de Guanacaste
Tras dos años de investigación, el equipo de trabajo ha logrado identificar la existencia de 144 empresas guanacastecas que operan al amparo de los postulados de la sostenibilidad turística; un concepto construido a partir de la premisa de que el desarrollo sólo es posible cuando las empresas actúan en forma armoniosa con las comunidades y los entornos naturales.
La identificación de estas empresas fue posible gracias a la metodología que orientó el objetivo general de la investigación: “Recopilar, ordenar y sistematizar las experiencias sobre turismo, con el fin de redimir lecciones aprendidas, que puedan alimentar la elaboración de un modelo de desarrollo turístico sostenible”.
Con ese norte, se convocó a las micro y pequeñas empresas de nacionales o de residentes de las poblaciones atendidas, que brindan servicios turísticos en seis cantones seleccionados: Bagaces, Cañas, Nicoya, Santa Cruz y Tilarán. Todas tenían unos dos años de operar al inicio del proyecto y los propietarios expresaron su compromiso con la sistematización.
En una primera etapa se levantó la información que ha permitido ir construyendo un modelo, que se procura terminado en el 2010, luego de varias sesiones de trabajo con las comunidades, explicó la Licda. Arias Mata.
Algunos hallazgos
El esfuerzo de los pequeños y micro empresarios que forman parte de esta sistematización, pone de relieve un factor que es común con otros casos: los procesos de gestión carecen de un adecuado acompañamiento estatal y representan un esfuerzo muy grande para los empresarios, lo que podría ser menor, por lo tanto dejar mayores resultados, si las cosas estuvieran mejor organizadas en el modelo de turismo nacional.
Las empresas sistematizadas generan actualmente 1108 empleos, lo que se considera un gran aporte, ya que la escolaridad de los propietarios es de media a primaria. Sólo 11 de cada 100 empresarios dispone de estudios superiores.
Se trata de empresas básicamente familiares y el 85% de los gestores no tienen como herramienta de comunicación un segundo idioma. Para la mayoría de esas empresas el origen de las fuentes tiene que ser de capital propio, tan sólo un 12% cuenta con apoyo bancario. Ni los bancos, ni las entidades estatales de turismo, han sido aliados de estas gestiones.
En dichas circunstancias, el modelo comienza a perfilar algunos ejes. La necesidad de que el plan de desarrollo pase de ser un documento a un acompañamiento oportuno para los empresarios costarricenses, figura entre las conclusiones.
El abastecimiento del agua y la administración de los servicios públicos, representa otro reto sin el cual el panorama seguirá siendo complejo. En las localidades costeras, los empresarios se ven obligados a cargar agua en recipientes, desde distancias que superan los 20 kms.
Motivación: eje del desarrollo
Pero el espíritu emprendedor no se doblega. La motivación para alcanzar un sueño, romper el círculo de los asalariados, aprovechar las oportunidades y sacar a las familias y comunidades adelante, figura en la agenda de estos emprendedores y, se delinea otra parte del perfil de este modelo.
Con apoyo de la teoría, la academia del turismo ha iniciado la construcción de modelos propios con el apoyo de las comunidades, para descubrir los rasgos que los hacen posibles, para reproducirlos, tanto en las comunidades como en las aulas. En ese marco, pronto será posible saber si el modelo con el cual los guanacastecos han ido levantando sus empresas, en un contexto que nos les privilegia, será factible para todo el país.
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