Tecnología limpia y turismo
Walter Niehaus, ex-Ministro de Turismo
Lea también del mismo autor en la edición 136: Sortear crisis en Turismo
El Estado y la empresa privada deben valorar el impulso de un programa en turismo que, al tiempo que reactive la inversión y el consumo en el sector, impulse el uso de nuevas tecnologías en los campos del reciclaje, energía renovable, eficiencia energética, tratamiento de desechos sólidos y líquidos, reducción de la huella de carbono y de gases efecto invernadero que influyen en el cambio climático.
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Se trataría de un proyecto que comprendería la reducción de impuestos de importación en las compras que las empresas turísticas realicen, la depreciación acelerada de los equipos, y el impulso de líneas de crédito para transferencia de tecnologías, así como el fomento de la investigación y desarrollo de sistemas de energía más eficientes, y programas de capacitación.
Este proyecto seria fuente de generación de empleo directo e indirecto durante la instalación y puesta en operación de las nuevas tecnologías, reforzando la idea de que el turismo es instrumento esencial en la creación de trabajo, transferencia de conocimiento, innovación y la reducción de la pobreza en las comunidades.
Este tipo de acciones, con los incentivos de tercera generación mencionados, permitirían generar un ahorro en la cuenta nacional de energía y un ahorro monetario a cada empresa.
Las empresas también reducirán sus gastos operacionales, incrementaran su competitividad y, ayudaran a atenuar el impacto del sector en el cambio climático.
Otras justificaciones
De acuerdo al Organismo Mundial del Turismo (OMT), el uso marginal de las energías renovables, por debajo de su verdadero potencial, y el empleo de tecnologías antiguas y poco eficientes, hacen a los hoteles menos competitivos y menos sostenibles.
En la iniciativa que propongo, especial cuidado habría que prestarle a los pequeños y medianos hoteles, que predominan en el país, a los cuales se deberá apoyar con capacitación, información y respaldo técnico, para generar los ahorros deseados y competitividad.
Los restaurantes y otras empresas de entretenimiento y cultura que decidan incorporar tecnología de punta y eficiencia energética, serian beneficiarios de este proyecto.
Esta industria es sensible al cambio climático y al calentamiento global, y contribuye en un 5% a las emisiones mundiales de CO2, según estimaciones.
Puesto en perspectiva, este proyecto seria una forma efectiva de que el turismo contribuya al reto del cambio climático, y de cumplir con la Declaración de Davos bajo el principio de Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas, de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, para transferir nuevas tecnologías mediante mecanismos de desarrollo limpio que protejan el clima.
En Andalucía, España, tenemos un ejemplo de esto. Allí cuentan con herramientas que han permitido incorporar soluciones de ahorro energético sin que conlleve una reducción del confort de los clientes. La utilización de la arquitectura bioclimática en albergues, hoteles, restaurantes, junto al manejo térmico eficiente, y al mantenimiento oportuno, ha permitido un ahorro sustancial de energía.
Una nueva cultura
El abastecimiento energético y el reciclaje son parte de la economía nacional, ligados a indicadores como el empleo, la inversión y la participación de industrias y servicios auxiliares.
El uso de captadores solares, módulos fotovoltaicos de última generación, componentes térmicos y eólicos, sistemas de reciclaje, estarían revolucionando el producto turístico costarricense.
Con esto Costa Rica fortalecerá aún mas el concepto de destino sostenible eco turístico, y demostrara su capacidad de innovación y acción.
Se reforzará así la imagen país y la estrategia nacional de nuestra política turística, aportando un componente adicional al mensaje de marketing y promoción del país.
Una propuesta para discutir en momentos de crisis y cuando se deben lanzar programas que generen confianza para reactivar la economía y sectores productivos. |
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