Sin embargo, cuatro años son poco tiempo y las tareas pendientes, tanto las que vienen rezagadas, como las nuevas que se nos presentan en el futuro inmediato, hacen necesario que desde ya pensemos en las que deberá asumir el próximo gobierno que se iniciará en mayo del 2010.
Algunas de ellas ya están en proceso de elaboración y revisión como lo es en la Asamblea Legislativa, el Proyecto de Ley General de Turismo, impulsado inicialmente por CANATUR, al que en la actualidad se le están incorporando mejoras y ampliaciones, para que contribuya a completar el fortalecimiento del sector y a eliminar obstáculos que frenan el desarrollo turístico.
En el plano de las infraestructuras, el próximo gobierno deberá continuar la modernización de la red vial, donde lamentablemente por muchos años no se efectuaron las obras de mantenimiento en rutas y puentes, tan estratégicos en un país con más de 35 mil kilómetros lineales de carreteras y caminos, y en donde los turistas que nos visitan disfrutan recorriéndolo.
La conservación y protección del patrimonio natural, Parques Nacionales y Áreas protegidas, nuestro principal atractivo turístico, se encuentra en riesgo debido a la carencia de recursos que afecta al SINAC, y esta debería ser una de las prioridades más altas, buscando respuestas efectivas con nuevas fuentes de financiamiento, como las que mencionamos en el editorial de la edición anterior de Tecnitur.
Necesitamos darle un relanzamiento a la inversión en proyectos nuevos, similar al que provocó la ley 6990, acordes con el modelo de sostenibilidad, para lo cual la Ley General de Turismo deberá incorporar incentivos con esa orientación.
La formación de Recursos Humanos bien calificados, en todos los niveles y especialidades, en lo que la Comisión Nacional de Educación Turística ha identificado muy claramente las necesidades y desafíos, debería ser igualmente una labor de la máxima atención. Parte muy importante del buen posicionamiento que Costa Rica tiene como destino, se lo debemos a la buena valoración que los turistas hacen del servicio que reciben. Esto es una fortaleza que debemos continuar perfeccionando, en conjunto con el Ministerio de Educación, las Universidades, Colegios Universitarios, Colegios Técnicos y el INA.
En el desarrollo de nuevos productos, ojalá podamos lograr que se construya al menos un recinto Ferial internacional y de Convenciones en la Región Metropolitana, para poder captar parte de ese gigantesco mercado, del que estamos ausentes, por carecer de infraestructuras adecuadas en tamaño y calidad.
Estas breves líneas, “que parecen una carta al niño”, en este caso a los candidatos presidenciales, solo pretenden esbozar, algunas de las grandes tareas que deberá enfrentar la próxima administración.
Muchas de ellas van mas allá de las metas y resultados que se pueden lograr en 4 años, pero es natural pues el turismo no es algo que se acabe en el corto plazo, sino que más bien es un proceso continuo en el que cada generación de empresarios y gobernantes debe aportar nuevas ideas y proyectos con metas ambiciosas, tales como lograr que el Certificado de sostenibilidad turística sea alcanzado por la mayoría de las empresas del sector. |