AÑO XXV NUM. 142 / SETIEMBRE - OCTUBRE 2010______ 08-Oct-2010 16:03
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_____Revista Oficial de la Asociación Costarricense de Profesionales en Turismo
Contenido
INDUSTRIA

Dificultades para que un proyecto sea realmente ecoturístico


Amos Bien

Aciertos y Debilidades del Ecoturismo en Reservas Naturales: el Papel de la Certificación (2000)
Red Iberoamericana de Reservas de la Biósfera, UNESCO y Universidad para la Cooperación Internacional
Información con una vigencia de 10 años después de su publicación

Lea también del mismo autor en la edición 140: Costa Rica y el Consorcio Mundial de Turismo Sostenible

El ecoturismo tiene dos principales promotores: las personas cuya principal motivación es conservar los recursos naturales por medio de ingresos sanos y aquellos (empresarios, dueños de fincas o pobladores locales) que quieren ganar dinero explotando los recursos naturales para beneficio propio.

A pesar de la diferencia tan profunda de motivo, en la práctica, los principios son iguales para los dos casos. En ambos, se espera que el proyecto progrese y traiga prosperidad.

A continuación describiré algunos de los errores más importantes de concepción y ejecución que han llevado al fracaso de algunos proyectos, así como la lógica de las soluciones, sin dejar de considerar las bases fundamentales.

Los recursos naturales más atractivos tienden a ser los que se encuentran lejos de centros de población y fuentes dignas de trabajo. Así es como se han conservado.

Por esta carestía de actividades económicas importantes, no sólo se han conservado los recursos naturales, sino también los pocos habitantes de las zonas aledañas están forzados a vivir en relativa pobreza económica.

Muchas veces complementan sus ingresos corrientes con actividades y productos que aprovechan del mismo atractivo natural, aún si estos no producen dinero en sí. Sus actividades de aprovechamiento pueden considerarse competencia directa a cualquier potencial actividad ecoturística.

La combinación de estos factores lleva al desarrollo de los tres ejes del ecoturismo, muchas veces citados como las reglas obligatorias del ecoturismo, pero sin considerar su origen lógico.

1. No dañar el recurso.
2. Involucrar a la población aledaña como beneficiario del proyecto.
3. Seguir sanos principios financieros y administrativos.


Ejemplos abundan de proyectos que han fracasado por falta de atención a los tres principios. En una isla del Caribe, por ejemplo, existía una laguna bioluminiscente ubicada sobre la carretera entre dos polos turísticos. Los turistas llegaban de noche en sus automóviles para observar la fosforescencia. Un empresario decidió construir un hotel de más de 100 habitaciones a la par de la laguna para aprovechar ese tráfico. Desgraciadamente, dirigió los desechos del hotel a la laguna, matando así los organismos responsables de producir el fenómeno.

Perdió su clientela, su negocio, y quedó únicamente un cascarón de ruinas a la par de una laguna hedionda y oscura.

Otro fallo, presente en innumerables casos, es el de un promotor de un proyecto ecoturístico, quien motivado por el amor a la naturaleza, construye sus instalaciones con los mejores criterios ambientales y conservacionistas.

Promueve y administra adecuadamente, pero no involucra a los vecinos en el proyecto porque no están capacitados o no tienen el nivel de educación formal esperado. Sin empleo y sin acceso a un bosque donde antes cazaban o sacaban leña, los vecinos se convierten en enemigos del proyecto. Este proceso, sumamente común, lleva a enfrentamientos, sabotaje a los equipos de operación, falta de cooperación con los vecinos y un acelerado proceso de destrucción del ambiente.

Basándose en estos y otros ejemplos, podemos catalogar los principales aspectos en que puede fallar un proyecto ecoturístico en tres ejes derivados de los principios ecoturísticos: ambiental, sociocultural y económico.

Cualquier fallo, en algún aspecto principal, llevará al fracaso relativo o total.

Aspectos ambientales

En el eje ambiental, el principio primordial es no destruir el recurso natural.

Los componentes que hay que resguardar con especial esmero son la biodiversidad, los recursos abióticos y la belleza escénica.

Una adecuada zonificación en áreas de uso intensivo, uso intermedio y preservación es una de las herramientas más importantes. Correctamente zonificada, una reserva natural puede brindar una experiencia excepcional a los visitantes, mientras preserve la gran mayoría del área sin intervención humana alguna.

Esto es la forma más sencilla de conservar la biodiversidad en un área ecoturística.

Medir o proyectar capacidad de carga sobre los recursos naturales es difícil para los recursos bióticos, necesitando muchas veces estudios longitudinales durante años o décadas. Criterios de cambio aceptable y de sentido común pueden sustituir estudios de capacidad de carga sobre recursos bióticos.

Determinar la capacidad de carga de los recursos abióticos es sencillo y de gran importancia. La disponibilidad de agua, la fragilidad de una caverna y la resistencia de un sendero, son ejemplos de cosas medibles e insumos indispensables para hacer una adecuada planificación. También debe tomarse en cuenta los efectos de movimientos de tierra en la etapa constructiva, el impacto durante todo su ciclo de vida de los materiales de construcción, así como el manejo adecuado de los desechos y contaminantes.

La protección adecuada de la belleza escénica es un elemento muchas veces descuidado.

Una arquitectura en armonía con el paisaje natural no solo protege este recurso natural, sino aumenta considerablemente el atractivo para los clientes. Una buena arquitectura reduce el consumo de luz, calefacción y aire acondicionado.

Aspectos socioculturales

Los peligros se basan en desligar a la población local en los proyectos, así como en la aculturación, lo cual lleva a una competencia por los recursos naturales y una actitud de no-cooperación en esfuerzos comunales. Si bien muchos propietarios de proyectos se quejan de la poca capacitación o motivación de los pobladores locales, es aquí donde se debe enfocar los esfuerzos. Antes de capacitar a personas con formas de vida establecidas durante mucho tiempo, hay que entender la cultura local. Por su aislamiento, las poblaciones aledañas a los recursos naturales tienden a un desarrollo muy distinto al general de su país. Sin esta comprensión, es difícil capacitar a personas inteligentes, pero con poca educación formal, para asumir responsabilidades gerenciales en un proyecto.

La pérdida de valores tradicionales, es un peligro muy latente en todo proyecto turístico. El papel del empresario ecoturístico puede ser crítico en evitar la aculturación.

El tener empleados calificados que mantienen su identidad cultural y la demuestra a los clientes sirve a la vez para fortalecer la cultura local y como un digno atractivo turístico.

Aspectos económicos

Los errores de ejecución más comunes en proyectos ecoturísticos tienen que ver en el área financiera y de promoción. Un proyecto que se construye con el mayor respecto al ambiente y las poblaciones locales, pero que queda vacío o en ruinas, es un desastre ambiental.

Para lograr que funcione, no sólo hay que reunir los criterios ambientales y socioculturales; hay que llenarlo de clientes y manejar bien los ingresos y gastos. También hay que manejar los fondos de inversión y de financiamiento. Todos los elementos normales de administración de empresas tienen que formar parte de la planificación desde el inicio.

La promoción ecoturística es tal vez el campo más difícil de manejar y donde fallan la mayoría de los proyectos.

Desgraciadamente, en el campo de mercadeo, los principios normales muchas veces son inaplicables. Para hacer un estudio de factibilidad, hay que hacer un estudio del mercado existente y de la competencia. Pero la ventaja relativa de un proyecto ecoturístico es aprovechar sus aspectos únicos, por los cuales, aunque no existe competencia, tampoco existe un mercado establecido.

Los estudios corrientes de mercado sólo funcionan bien donde hay un mercado existente que se puede analizar. El propietario enfrenta un dilema a la hora de buscar financiamiento para su proyecto: si existe un mercado establecido, hay competencia que tendrá que enfrentar, o si no existe un mercado establecido, o sea que ofrece un producto ecoturístico innovador, no tendrá competencia, pero tampoco podrá evaluar el potencial del mercado. Los analistas y los bancos prefieren el primer escenario, aunque es menos propenso a producir un buen rendimiento.

Una de las ventajas inherentes de la mayoría de los lugares aptos para el ecoturismo es que ofrecen atractivos únicos: cada bosque tropical, cada río, cada parque nacional ofrece atractivos naturales que no se encuentren un ningún otro lugar.

Un buen programa de mercadeo debe utilizar esta ventaja relativa como una fortaleza importante.

Sin duda alguna, el éxito a largo plazo no sólo depende de atraer a los clientes, sino de complacerlos. Un turista, ecológico o no, busca entretenimiento y diversión. Está de vacaciones. Pero cuando he consultado a grupos de conservacionistas o administradores de reservas interesados en establecer programas de ecoturismo, casi ninguna reconoce que el potencial cliente busca el disfrute.

Un administrador de ecoturismo que no puede entretener a sus clientes los perderá. Ni el más dedicado conservacionista quiere gastar sus vacaciones en aburrimiento, y mucho menos el cliente típico, quien simplemente tiene curiosidad e interés en la naturaleza. Este último cliente se puede convertir en un ferviente conservacionista y promotor externo del proyecto si disfruta de su experiencia.

Conclusión

La serie de elementos descritos son los principales factores que producen el éxito o el fracaso de un proyecto ecoturístico. He escogido en este artículo expresar mi opinión personal, en vez de citar publicaciones sobre el tema, porque representa 20 años de trabajar en diferentes proyectos ecoturísticos en todas sus fases de desarrollo y operación, tantos exitosos como fracasos.

Hoy día existen dos pautas para tomar en cuenta: la definición del ecoturismo de CANAECO (www.canaeco.org) y los Criterios Globales de Turismo Sostenible, (www.sustainabletourismcriteria.org).

Todos los elementos que he citado están reflejados operativamente en los instrumentos. Un proyecto diseñado de acuerdo con estos principios, junto con una gran dosis de sentido común, adecuada administración, excelente servicio y buena promoción, difícilmente fallará.

   
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