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La
semana pasada fui a devolver una paellera a Paellas Ibáñez, en
Escazú, y cúal sería mi sorpresa que al llegar me encontre con
una patrulla debidamente acondicionada, del mismo color y estilo de
las que vemos en las calles de nuestro terruño todos los días,
pero que no estaba en las calles sino en una cochera. Ya viéndola
bien, noté algo muy singular , las placas de la patrulla no son del
Gobierno de Costa Rica, sino más bién de las particlares, sí ,
como las de su auto y el mío. Esto hizo que mi curiosidad generara
unas preguntas cuyas respuestas no solo saciaron mis pensamientos
sino más bien crearon una admiración para el Señor Ibañez, quien
me contaba ,compró la patrulla con sus propios ingresos motivado
por una actitud digna de todo incogmio, él es Policía AD-Honorem
del Transito y para poder prestar sus servicios de una forma más
eficiente adquirió y equipó su carro como una verdadera patrulla.
Esto,
tal y como lo comente con algunos amigos , me causó una gran
sorpresa, ya que hoy en día nuestro desinterés y la indiferencia
por los hechos que suceden a nuestro alrededor es un común
denominador, pero actitudes como la antes señalada vienen a
devolver la esperanza de querer hacer el cambio, no en nuestras
instituciones ya obsoletas sino en nosotros mismos, todo cambio debe
darse por el individio mismo base de nuestra sociedad.
Vemos
nuestra juventud amenazada por las drogas, la prostitución infantil,
por la falta de valores morales, que ninguno de nosotros sabemos a
ciencia cierta qué rumbo llevamos y aún más, nos atrevemos a
criticar a personas nacionales y extranjeras que nos señalan estos
problemas sociales muy nuestros y que por lo general creemos que no
son en nuestra querida Costa Rica.
Por
otro lado tomamos la bandera del ¨País de la Ecología¨, donde
protejemos nuestros bosques, nuestros ríos, el medio ambiente, y la
realidad es otra, los ríos del Gran Área Metropolitana no sólo
son una vergüenza sino que con nuestra basura contaminamos playas y
zonas que no tienen nada que ver con nuestro ¨progreso¨ y los
bosques y ríos que aún permanecen conservados, lo son, no por la
decisión del hombre sino por la lejanía a que se encuentran de él.
La
seguridad en Costa Rica está cambiando y no para bien, y cuando
hablo de seguridad no sólo me refiero a la parte criminal sino a la
seguridad en nuestras calles y carreteras, donde pronto , podemos
ofrecer el alquler de autos como turismo de aventura.
Ahora,
pensarán Ustedes, que este arroz con mango que están leyendo,
empezó hablando de una actiitud altruista y terminó señalando la
lista de la problemática nacional ya conocida por todos Ustedes,
pero la verdad es que quiero dejar conciencia de que la
problemática de este País no son esos problemas, el problema de
este País es la actitud de su gente que conociendo cuáles son las
crisis que vivimos día a día, no hacemos nada, excepto criticar,
nos encerramos en nuestro caparazón y ahí no pasa nada.
Hoy
más que nunca Costa Rica necesita de gente con ganas de trabajar,
no por un salario, no por una recompensa, necesita gente que se
entregue a todas horas a la búsqueda de soluciones a nuestros
problemas, no de manera temporal sino permanente, necesitamos
líderes como Ibáñez, que por satisfacción personal sale todos
los días a prestar un servicio a nuestra comunidad.
Necesitamos
de organizaciones más proactivas que se avoquen a la tarea de
buscar soluciones a corto plazo,para hoy, para nuestra juventud,
nuestra seguridad y nuestra naturaleza que son de hoy . Si no
hacemos algo inmediato y concreto hoy, lo más seguroes que en el
mediano plazo no tendremos nada de qué preocuparnos ya que lo
habremos perdido todo y lloraremos por aquellos tiempos, por
aquellos bosques, por aquellos ríos y sobre todo, lloraremos por
aquellos valores morales que se perdieron porque todo lo dejamos
para después, dejamos que se perdiera entre la indiferencia y el
olvido . |